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Votaciones y el Cambio Real

Un punto usual que se hace visible en toda propuesta de cambio por partidos políticos es el instigar el deseo de ‘cambio’ en las personas como si fuesen asuntos ‘dejados a la mano de dios’/ políticos/ presidentes corporativos a los que usualmente dirigimos todo tipo de críticas sin vernos a nosotros mismos como los que hemos permitido, aceptado y perpetuado tales aberraciones, no sólo en México, sino en el mundo entero incluyendo a países donde las narices de organismos ‘universales’ únicamente generan grandes ganancias para sí mismos al promover supuestos “programas de ayuda.”

Es necesario expandir toda consideración y propuesta de dicho ‘cambio’ hacia la responsabilidad del individuo, no únicamente como ‘ciudadano que vota,’ sino como un ser humano que ha perpetuado la jerarquización de la vida en la Tierra mediante la aceptación tácita e implícita – desde que nacemos – de un sistema monetario que No fue diseñado para beneficiar a todo ser humano por igual.

La política, economía, problemas sociales y de la psique humana individualmente, son generados por la inherente separación que hemos aceptado de ‘poder vivir’ únicamente si ‘tenemos dinero’ en nuestro poder – el cual se trabaja, se hereda o se ‘roba’ en los casos más extremos tanto de pobreza como avaricia, ambos distintas caras de la misma moneda que es en sí un sistema que estaba destinado al actual estado de crisis global debido a su funcionamiento basado en la desigualdad. Este sistema desgraciadamente no únicamente repercute sobre la vida de seres humanos, sino sobre el reino animal/ vegetal y todos los recursos de los cuales vivimos en la Tierra que están siendo explotados al hacerlos parte del actual sistema monetario capitalista.

Existen iniciativas como movimientos civiles para generar ‘consciencia’ con respecto a los problemas que se enfrentan y a la vez generar la consciencia de que el ‘panorama’ puede cambiar para ser lo que es mejor para todos – sin embargo, hay mucho por hacer para que tal sueño pueda concretarse. Ello comienza en tomar responsabilidad de nuestra propia mente; no nos damos cuenta de qué manera pareciera que un político que podemos criticar hasta decir ‘basta’ es en realidad otro ser humano como nosotros, que simplemente vivió, fue educado y ‘corrompido’ debido a las mismas leyes, reglas/ regulaciones y constituciones que permiten el abuso a la vida en el nombre de dinero.

En este y todos los casos de nuestra participación, veremos que siempre hemos visto por nuestros intereses/ los de nuestra familia únicamente, olvidándonos de ver si es que tales intereses pueden ser siquiera soslayados por aquellos que Nunca han tenido la capacidad de participar en un sistema ‘económico’ – ni se diga votaciones o vivir en sistemas “democráticos’ – ya que el dinero es el punto de hegemonía creado únicamente para mantener el poder/control sobre la población, olvidándonos que la Tierra misma no nace con etiquetas de precio o valores establecidos que puedan hacer ‘leyes’ o modelos económicos basados en un vil sistema de creencia – no distinto a las religiones u otros sistemas de creencia –donde el poder del dinero pareciera ser inherente a las cosas, a los seres humanos, a los animales, a los recursos naturales.

Por tanto, la ‘crisis’ está ahora en un punto terminal y bastante grave a nivel mundial, ya que en simple observación de los patrones humanos a lo largo de la historia – prueba de ello son las ‘revoluciones’ del año pasado que sigo observándolas de cerca, generando más disturbios, abuso, pobreza y negligencia donde sabemos la ‘caída de dictadores’ son tretas políticas para poder tomar ‘el poder’ desde otras latitudes del planeta – más colonialismo/ imperialismo e imposición en nombre del dinero.

 

Las revoluciones son obviamente pagadas por individuos que buscan la separación – en el antiquísimo lema divide y vencerás – para poder entonces, tomar las ‘riendas’ y como ya sabemos: ‘establecer la paz’ por el gran hermano del mundo.

Sin embargo, las referencias a ‘quién tiene o no el poder’ deben verse como, nuevamente, dos caras de la misma moneda – y en ello la ‘moneda’ como dinero siendo el factor esencial que debe ser Reconsiderado como el verdadero problema en el mundo – no son los partidos políticos, no únicamente sujetos en asientos corporativos, no son únicamente las élites del mundo o candidatos en todo caso – todos ellos han logrado tal ‘poder’ – que es en sí la capacidad de abusar de otros seres humanos y la vida – para generar tal ‘riqueza’ que en todo momento, debería verse como ilícita ya que sabemos los procesos involucrados detrás de todo millón que define propiamente lo que es un ‘millonario’ como un estado de ser/ definición de individuo ‘aceptada’ en el actual sistema. Ni se diga de tener a uno de los millonarios del mundo entre los límites de este país.

¿Qué hemos aceptado en la simple acepción de la palabra ‘Dinero’? Abuso sobre la vida – el sistema monetario no es un arreglo de verdadera comunicación donde el dinero sirva como medio de otorgar y obtener acceso a los recursos del mundo para uso y beneficio humano – no. En su lugar hemos aceptado el concepto/ existencia del dinero como un valor irreal impuesto sobre la vida. Observen por ustedes mismos: ¿acaso hay alguna relación física que ligue el precio de una manzana a 4 pesos por pieza? No, muchos economistas podrán decirme que no estoy tomando en cuenta la mano de obra/recolección, el transporte, distribución, licencias de puntos de venta y el consumo final de ello como ‘producto de canasta básica,’ así como las múltiples ‘leyes y regulaciones’ que son creadas para beneficio de unos pocos. Es en esta serie de premisas, igualmente impuestas, aceptadas y permitidas como ‘palabra de dios’ que no nos hemos atrevido a desentrañar la más grande falacia que existe en el mundo: el dinero como objeto de poder/ valor sobre la vida misma.

Por tanto, a menos de que un político propagara la reforma al sistema monetario, la política por ‘x’ o ‘y’ que gane, no habrá mayor cambio y repercusión sobre una verdadera mejora del país más que, tal vez, Evitar algunos problemas y tratar de ‘enmendar’ otros sin tener un mayor resultado que sea permanente ¿por qué? Porque mientras exista el dinero como un sistema de creencia impuesto sobre la vida, como un lenguaje arbitrario con significados en separación del único valor real en el mundo – la vida misma – seguiremos vendiéndonos a algo que nos suene ‘agradable’ al oído de quienes buscamos un cambio, olvidándonos de que ese cambio no podrá imponerse únicamente mediante la política sin antes tomar en consideración cómo es que cada uno de nosotros hemos generado las actuales políticas debido a la aceptación del dinero como punto de ‘poder’ sobre la existencia.

La real toma de consciencia entonces, es retornar a las preguntas básicas y primordiales sobre el sistema económico que es en sí el punto de origen que ha devenido en las consecuencias que ahora enfrentamos como mundo, donde la degeneración humana es maquillada de grandes expectativas y esperanza, misma que se convierte en una forma más de inacción al creer que alguien podrá salvar al mundo – como Jesús o super hombres y demás héroes que hemos aceptado como ‘ídolos’ que todo lo pueden. Nos hemos olvidado de que cada acción, cada pensamiento, cada palabra que externamos cada uno de nosotros en realidad refleja lo que nos permitimos ser y hacer en este mundo – y el mundo como reflejo de nuestra participación a nivel mental, de acción – o inacción – se demuestra y se hace evidente día a día como una imagen de la que quisiéramos huir y escabullirnos para no tener que tomar responsabilidad de ello.

La realidad es que todo este sistema caduco comenzó en una simple aceptación de querer ser ‘más’ y tener ‘más’ de lo que ya somos como individuos físicos que nos alimentamos y vivimos de cuanto la Tierra nos da. ¿Cuántas veces nos dejamos ofuscar por las estadísticas, números y balances de la realidad, sin darnos cuenta que si es que realmente quisiéramos crear una situación mejor para todos aquellos individuos afectados – o inafectados – por la existencia/ inexistencia de capital/ dinero en sus haberes, tendríamos primero que cuestionar por qué tal sistema de dinero no está diseñado para que el dinero sea distribuido a todo ser humano por igual como garantía básica de vida?

El capitalismo es el reflejo del ego del hombre, buscando ser más, tener más, saber más, acumular más a expensas de otros. Por tanto el sistema fue creado por y cada uno de nosotros mismos en todo momento que aceptamos tal capacidad de ‘ser más’ como algo real – léase tener y poseer dinero como poder – y esto es únicamente posible al haber aceptado y permitido la posesión – ahora denominada propiedad privada para ser debidamente legislada – explotación y capitalización de recursos arbitrariamente, jerarquizándola al grado de ‘ley’ que sostiene y respalda el funcionamiento del sistema monetario actual = no es más que una imposición ‘de ley’ como ‘palabra de dios’ que pareciera no poder cuestionarse, ni mucho menos ponerse en tela de juicio ante gobernantes o – en este caso – candidatos a la ejecución de poder, lo cual es seguir aceptando perpetuar el abuso en la realidad mientras el sistema no cambie.

Nos olvidamos de que cada voto debería representar un verdadero compromiso de humano a humano para darse cuenta de que: el único cambio real no vendrá de una ‘política impuesta’- si bien está bastante claro cómo es que únicamente mediante la vía política podemos generar un cambio que sea sistemático/ comprobable, administrable y regulable, el verdadero cambio se generará mediante la corrección individual sobre la comprensión del punto de ‘poder’ actual que ha sido otorgado al concepto de dinero y comenzar a ver nuestra relación con el dinero mismo y nuestro ahora llamado ‘estilo de vida’ que es promovido ampliamente para siempre consumir más en nombre de la felicidad. Y que seamos realistas, es lo único que a cada individuo le interesa: buscar siempre el beneficio propio sin considerar que existe la posibilidad de generar un beneficio común si generamos un acuerdo para crear un sistema basado en la Igualdad de Vida mediante un sistema monetario que sustente esta simple ecuación.

La raíz del problema entonces debe verse en las reglas/ regulaciones y leyes mediante las cuales existe tal dinero como ‘valor sobre la vida’ – aceptando absurdamente que papel, metales o plástico puedan otorgarle o negarle la vida a un ser vivo. El dinero debe ser un instrumento para otorgar y recibir en igualdad los recursos de la Tierra. Al hacer esto mediante medios que ya están emergiendo como movimientos de Renta Básica/ Basic Income Grant – recientemente adjuntado como propuesta de Ocupa Wall Street – que es el camino a seguir para comenzar a reconsiderar cómo es que la vida del ser humano en el estado actual de pugna, batalla, revolución y polarización puede ser corregida y dirigida en y dentro del contexto de bien común si el dinero es otorgado como derecho de vida.

¿Por qué es que en la constitución no existe un ingreso básico otorgado como primer artículo? Es decir: se habla de ‘igualdad’ como un concepto inefable, tan vacuo que nos ha costado años de poder entenderlo como la realización de quienes somos como uno mismo e iguales en la Tierra. Sin embargo en tales garantías es obvio que representa únicamente una ‘bonita palabra’ sin aplicación real, lo cual hace a todo el código de constitución una lengua muerta en sí, porque su aplicación nunca se llevó a cabo al ‘pie de la letra.’

¿Qué palabras hemos vivido entonces? Todo aquello que el ‘dinero’ nos permita: abuso, violación, explotación, extorsión, corrupción, engaño, egolatría, idolatría, enfermedad de poder/ avaricia, pobreza y aniquilación de millones de especies animales al paso del sistema actual en el que vivimos, donde una manzana, un árbol no son sólo ya una manzana y un árbol: sino 4 pesos y unos buenos miles si el árbol es de caoba, bien cotizado para mueblerías ‘finas.’

Esto significa que: mientras sigamos viendo a la realidad a través de la relación de creencia/ fe y total ceguera hacia el sistema monetario: nadie podrá cambiar la actual situación del mundo hacia una realidad que se benéfica para todos; puesto que no importa cuán buenas sean las intenciones de tal o cual candidato: el dinero/ sistema monetario capitalista seguirá dictando las leyes que los políticos tendrán que asumir, debido a las relaciones tan estrechas e intrincadas entre el ‘valor’ de las cosas y la manera en la que vivimos como seres humanos – esto es: generar polarización deliberadamente para que pueda existir el poder.

La única propuesta viable para un nuevo sistema político es la democracia directa – un hombrem un voto – donde tal voto signifique y esté en función de un deber y derecho ciudadano de igual derecho = igual responsabilidad, haciéndonos cada uno conscientes de que un político como ‘manda más’ en el sistema-político ni siquiera tendría que existir como un semi-rey que pueda decir sí o no a la ejecución de tal o cual política que afecta la vida de millones. Si existiera el bien común como parte fundamental de la educación de cada individuo = no necesitaríamos ser gobernarnos por unos cuantos individuos. Sin embargo debido a que hemos dejado que tal ‘naturaleza humana’ impregne todo nuestro ‘ser’ y pensamiento como ese deseo de ganar, de tener más, de tenerlo todo, de culpar a otros, abdicar toda responsabilidad ‘ciudadana’ y seguir siendo mejor una víctima del sistema es que en realidad manifestamos el actual sistema como un vil reflejo de nuestra propia naturaleza que no debe verse ya como ‘irremediable,’ sino como una piedra que debe pulirse mediante la educación y reconsideración del verdadero valor de la vida misma en la Tierra.

Tal como la formulación de las leyes: la misma humanidad es la que ha generado la necesidad de leyes para regular la vida de seres humanos – esto mismo podemos transportarlo al sistema monetario donde el dinero es la consumación del deseo último de ser ‘el ganador/ vencedor/ tenerlo todo’ para mí-mismo y olvidarme de cualquier otro ser vivo al cual despojé – directa o indirectamente – de su ‘parte’ que le corresponde por ser simplemente un individuo igualmente existente en el mundo, para poder tener mi propio beneficio, mismo que implica sobajar, denigrar y encabezar a una gran mayoría con la idea de ‘escasez de dinero’ como medio de control.

Y al vernos sumidos en tal crisis ¿de qué se alimenta el pueblo? De pan y circo que no deben tomarse en el sentido arcaico que representa: observemos nuestro ‘entretenimiento’ y relaciones humanas que están basadas en consumismo = consumiéndonos unos a otro y todo cuanto podamos como forma de ‘sentirnos mejor’ con nosotros mismos. Pareciera que no podemos existir sin estar constantemente comprando experiencias ¿no es así? Bien, pues es este mismo mecanismo de embaucamiento en el cual la mayoría de la población está sumergida en una constante búsqueda de placer último donde cualquier asunto relacionado a política, economía y relaciones sociales es denigrado a ser ‘asunto de los políticos,’ sin vernos como totalmente responsables de todo punto de la actual configuración del sistema, ya que toda la política del mundo podrá tener los ‘mejores deseos para todos,’ pero igual que la idea de los tres reyes magos: si no existe un ser real que ponga el dinero y adquiera los productos, simplemente no se aparecerá por arte de magia. Esto es un tanto escarnio hacia las falacias que hemos aceptado en este mundo, que alimentamos a los niños como si fuera algo agradable sin entender la real confusión que se genera en un niño al verse con el beneficio de tener educación, vivienda, padres, comida, ropa, calzado, entretenimiento, esparcimiento y demás ‘lujos’ que el dinero provee – y compararse a un llamado y etiquetado de ‘niño de la calle’ de la misma edad, que ayuda a sus padres a vender flores en las esquinas para ‘ganarse la vida.’ Es decir, ¿en qué momento aceptamos que ello sea ‘parte de nuestra realidad’? – y acaso dando dinero como limosna representaría una solución a su problema. Obviamente No.

La causa de todo malestar en este mundo tiene como origen la mente humana, misma que ha generado el sistema monetario y todas las demás instituciones sociales que hemos ‘civilizadamente’ separado para creer que tenemos un real conocimiento de nuestra realidad, sin entender cómo es que aceptamos en primera instancia la idea/creencia de valor del dinero sobre la vida.

Con esto concluyo con el hecho de que: para que exista un cambio real, se requiere de todo un proceso de educación primero sobre cómo funciona actualmente el sistema en realidad – para lo cual este documento como fuente de información resulta como una síntesis básica para entender más sobre los procesos que nos afectan a todos como política, así como darnos cuenta de que el problema del mundo no se solucionará por verde, rojo o azul, sino tendrá que ser un esfuerzo colectivo donde el individuo comience, como punto primario, a estudiar su relación con el dinero mismo, exponer toda la serie de aceptaciones del dinero ‘como es’ sin cuestionarlo más a fondo, lo cual nos revelará que hemos sido partícipes del más obvio punto de control mental existente como aparato hegemónico en sí mismo: el dinero como reflejo de la búsqueda de satisfacción humana sobre todos y todas las cosas.

La consideración de la participación ciudadana debe ser en todos los aspectos que comprenden nuestro quehacer como individuos momento a momento que existimos, puesto que hemos ignorado los efectos que cada pensamiento, palabra, acción o inacción tienen sobre la totalidad del sistema del mundo. Por tanto, es definitivamente abrir los ojos y entender que una nueva política tiene que emerger de Vida en Igualdad donde cada individuo reconozca su responsabilidad para crear y ser el ‘cambio’ que tanto se busca en todos los aspectos en este país y mundo.

El llamado a los jóvenes que actualmente se están ‘levantando’ es hacerse conscientes de sus propias acciones, ver cómo ellos mismos únicamente pueden continuar protestando si tienen comida en el estómago y computadoras/ celulares para seguir conectados. Demandar implica reconocerse a sí mismos como totales seres ejemplares de lo que es existir como el cambio que buscan, y ello es algo que simplemente no veo de forma alguna en cada individuo que puede ‘levantar su voz’ pero ignora verse a sí mismo como el origen del problema como aceptación y subyugación masiva hacia la toma de responsabilidad sobre la política que, ciertamente, afecta a Todos por Igual.

La Vida es el único valor real en la existencia y como tal, debe ser reconocido mediante un nuevo sistema monetario: Sistema Igualitario Monetario 

Tú determinas el futuro

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